Y tú .. ¿qué haces con los frutos?
Estos días estuve bajo reposo médico, dándole descanso al cuerpo y parando las actividades, y no sabes cómo me cuesta no sentirme frustrada por esto .. también estuve dando vueltas en una clase abierta sobre constelaciones y aromaterapia que quiero compartir pero que con todo esto, he decidido postergarla. A la vez una consultante me cuenta que ha perdido el trabajo y muchas situaciones que se fueron acumulando a lo largo de estos días.
Decidí acompañarme con Mandarina, luego de haberla olido varias veces y sentir su presencia tan cercana, necesitaba un poco de "luz" para este tiempo.
Resulta que a nivel climativo también fueron días nublados y de lluvia donde todo parecía invitarnos a ver nuestros grises, y por supuesto, ahí estaba yo, habitando la tristeza, la nostalgia y las noticias tremendas que estaban pasando en la televisión.. sentí desesperanza y a la vez inquietud.
Cerca mío estaba la Mandarina, oliendo, habitando, y buscando refugio a todo eso que estaba aconteciendo.
Pero me asombré cuando Amelia me invitó a escuchar la canción que está aprendiendo en piano, y fué ahí el click.
Mientras Ame estaba tocando el teclado, emocionada en verla ya tan grande y con tremenda pieza musical, las palabras e imagenes venían a mi mente como cascada.
"La vida también se trata de esto" frase que me vino a mi mente, en medio de todo este temporal: la música estaba ahí y siendo tocada por mi hija. De pronto la casa, mis gatos, los libros, la aromateca, la pava, el mate.. todo me estaba invitando a mirarlo de otra forma. Agradeciendo lo que hay, y cuando digo "lo q
ue hay" es ver y agradecer exactamente TODO lo que hay, hasta el agua que tienes en tu vaso, las medias de tus pies, todo..
Y entonces aquí empiezo a darme cuenta que estos acompañantes, los aceites esenciales, tienen tanto poder en nuestra vida.. Me invitó a mirar y agradecer lo que me rodea, me habita y sostiene.
De pronto también pensé en todas las alumnas que este año se sumaron a las formaciones, en el regalo que es formarse y nutrirse bajo estos tiempos desafiantes.
La vida se saborea como un fruto,
donde a veces es amargo y otras (muchas por suerte) son dulces ..
¿Y Qué hacemos con los frutos?
Esta es la verdadera invitación de la existencia ...



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