El vínculo Aromaterapéutico: Persona y Aceite Esencial


"Es necesario armar una historia con lo que me pasó,
yo voy a ser la suma de lo que me sucedió y cómo elijo seguir,
pero debo decidir el sentido en que voy a "leer" mi vida.
Se trata de algo así como el hallazgo de una clave de mi historia.

Un día nos damos cuenta de que estamos metidos dentro de una vida 
y que no podemos salir de ella. Debemos cumplirla, también inventarla y encontrarle un sentido y para ello la única posibilidad es conocer y aceptar "todos los que yo fui", desde "el que soy ahora" 
y elegir un "yo quiero ser" para hacer que mi presente sea atravesado por una historia.

Alfredo Moffatt. 


Cuando me formé como Psicologa Social aprendí de la teoria de Pichón (Padre de la Psicología Social) el término vínculo... pero ojo, no es que no sabía lo que era un vínculo, lo sabía perfectamente y lo vivía; mis amigos, mis hermanos, mis padres, mis abuelos, y tantos que puedo mencionar aquí. Cuando digo aprender me refuero a re-aprender, que es masomenos volver a internalizar lo que se vivencia con un nombre, o mejor dicho como este caso, con una teoría. 

Pichón Riviere define al vínculo como una estructura compleja, bi-direccional y dinámica entre un sujeto y otro(s). Es decir que para que exista un vínculo se necesita de dos, objeto, sujeto, o sujeto y sujeto. 

Según Pichón, se puede tener un vinculo afectivo con un paquete de cigarrillos, con un baston, con un juguete de la infancia, con un vecino (y así podemos seguir...)

Realmente, y a mi sorprender, cuando profundicé en esta teoría empecé a comprender muchas cosas: la primera, la importancia de vincularnos. En mis años de práctica grupal al lado de los Maestros Alfredo Moffatt y Carlos Sica aprendí incansablemente el poder de la mirada. ¿Una mirada..? Estarás pensando .. Sí, una mirada puede salvar almas y aquí voy a explayarme. 

En los primeros años de vida de un bebé lo más importante es la fusión materna. La madre que lleva el alimento y cuidado. Si uno ve a un bebé o niño de un año o dos, se observa que mientras juega, gatea o incluso mientras está "a upa" de su madre, ese hijo la mira profundamente y se queda un ratito mirando su rostro. Esa mirada es necesaria para el bebé porque así va internalizando el rostro de "mama" en su corazón..
A su vez, la madre también mira a su bebé/niño, le devuelve esa mirada y también introyecta a su hijo en su corazón. Entonces aquí podemos decir que la mirada es lo que ayuda a que ese vínculo quede guardado en las primeras imagenes de la historia de vida tanto del bebe como la mamá. 

Ahora bien, en Aromaterapia hablamos del "aroma" claro está, y aquí lo maravilloso de seguir estudiando y aprendiendo, es que tanto el aroma como la mirada es tan importante en nuestros vínculos ... imaginensé a este bebé y mamá que además de mirarse también se "huelen". Yo recuerdo ocho años atrás cuando la partera me trajo en sus brazos a mi hija Amelia de apenas unos minutos de nacida, ese aroma y mirada se quedó por siempre en mi corazón, un aroma que no tiene palabras y una mirada que es la fotografía del album de mi alma, aquellas que sólo se pueden sacar con los ojos. 


Entonces, estas miradas van creando nuestro "album de vida", donde introyectamos esos primeros rostros y aromas como el de mamá, papá, hermanos si los hay, primos, abuelos, padres adoptivos, etc..


Lo segundo que comencé a comprender es: la construcción de la identidad. 
Que no es más que el album de vida que mencionamos en el parrafo anterior.
Nuestra huella de identidad mucho tiene que ver con los vínculos, con nuestro lugar de nacimiento (barrio, país) y círculo social (amigos, escuela, deportes, cultura, religión..) Por ejemplo, parte de mi identidad es haberme criado con canciones de Spinetta, Mercedes Sosa, Aute, fueron las primeras melodías que escuchaba de muy chica (entre tantas más porque tuve el placer de conocer música de la mano de mi padre). 
La identidad es algo que, para mí, sigue en construcción hasta el día que nos mudamos al mundo que sigue. Estar en construcción no es fácil, requiere mover cimientos antiguos y pesados, y muchas veces es un desafío contruir nuevas báses pero así y todo vale la pena recrearnos. 

En esta construcción de identidad aparece la mirada. Moffatt sostenía que si no nos miran, dejamos de existir. Y fué una de las frases más duras que sentí. 
Cuando salia a caminar por la Avenida Corrientes (que quedaba cerca de la facultad de psicología a la que iba) estaba una familia: una mamá con sus chicos en situación de calle. 
Todos pasaban por al lado y sólo muy pocos se detenian a mirar a esa familia. Sucede mucho con los marginados, los enfermos, los ancianos y hoy 2026 con los niños ... entonces la falta de mirada crea inexistencia. No existo porque nadie me mira, y si no existo no estoy. 

Volvemos al punto anterior donde la importancia del vinculo nace desde la mirada hasta la construcción de la "estructura compleja" como decía Pichón Riviere. Hace diez años cuando empecé a realizar la formación en Psicoaromaterapia salió de mi una frase que me sigue moviendo mucho internamente: " Miremonos más y olamonos más para empaparnos de identidad. Que el otro sepa quien soy, cuando me mira, que el otro sepa quien soy cuando me huela para yo saber que existo, que pertenezco .. "

Hablamos de vinculos, de miradas y de olores ..
pero ¿Vínculo entre una persona y un aceite esencial?

En el 2017 nació mi hija Amelia (que como verán me gusta siempre nombrarla en mis escritos, dejo el babero en el escritorio y sigo con la anécdota!) semanas antes de la fecha prevista de parto me dispuse junto con mi compañero a elaborar un preparado de aceites esenciales para que nos acompañe en ese gran momento de darle la bienvenida al mundo, un momento crucial que iba a ser parte del album de vida de Amelia. 

Entonces, y para que ese momento quedé guardado en el corazón, quise que nos acompañe una mezcla de Nerolí (Citrus Aurantium) Bergamota (Citrus Bergamia) e Hidrolato de Jazmín.
Aquel día estos aromas inundaron la sala de parto, empapandonos de un verdadero jardín que daba la bienvenida y nos llenaba de vida. 

Hoy habiendo pasado ocho años, todavía seguimos teniendo ese elaborado. De vez en cuando lo olemos para empaparnos de ese recuerdo una vez más mientras le contamos a Ame cómo fué ese día con lujo de detalle. Estoy segura que adentro de esa botella hay miles de sensaciones y emociones que sentimos en aquel día y todas se encuentran guardadas ahí dentro, en cada molécula aromática. 

Este preparado nos acompaña desde aquel entonces, es un gran sostén para cuando Ame necesita sentirse contenida y segura, pues para ella es el aroma de su primer día en la tierra y nuestro primer día siendo padres. 

Los aceites esenciales despiertan sensaciones muy profundas dentro de cada uno, 
de lugares, personas y momentos que se guardan en el album de nuestra alma, y que cuando los sentimos, cobran vida nuevamente... es decir, nos empapan de identidad al volver a pasarlos por el cuerpo y nuestro corazón. Porque todas las memorias nuestras, de nuestra familia, de la historia de la que venimos y de la que construimos día a dia nos pertenece y ¿saben algo mejor? nadie nos la puede quitar .... porque es nuestra, nuestra identidad. 



Cuando una persona entra en contacto con un aceite esencial entra en contacto con el alma de esa planta aromática, que a su vez entra en contacto con el album de nuestra propia vida dejando un sello único e irrepetible para cada uno de nosotros. 

El vínculo entre una persona y el aceite esencial...

Nayla 

Comentarios

  1. Gracias Nay por compartir estos pensamientos y experiencias. Me llevo una palabra nueva que amé: "introyectar". Besos y abrazos

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